lunes, 20 de abril de 2015

Danny Solano

  Nanny Solano
                    Danny Solano



43 Marías

Tomá el cuerpo despedazado de tu hijo, así como Miguel Ángel lo puso en tus regazos.
Como aquella pecadora hizo, limpiá las heridas de los clavos con tus lágrimas.

María,
humana María,
en tu cara demacrada,
por las interminables noches,
nadan garrapatas,
surcan espasmos migratorios
de un atardecer palestino

María,
en la médula tuya
cabalga una tormenta de granizo,
y el monstruo tragaire te asola,
devora tu respiración,
asusta tus labios y tu pecho.

María,
tus huesos tienen un ataque de pánico
y no saben qué hacer para sostenerse.
Tu vientre quiere reventar y espolvorear por los aires
Flores muertas
Mariposas enfermas

¡María!
¡tus senos que amamantaron
quieren resquebrajarse
y desparramar su leche
a modo de protesta contra el cielo!

Humilde María,
María,
hermosa María...

Le llaman María a aquella,
a la que le matan a un hijo inocente,
hay una,
por cada estudiante.



Stendhal (delirios fáusticos)


Ginger es el nombre del trasvesti que se acercó a preguntarme cómo estaba, la noche que vomitaba pedazos de hígado en una esquina de Los Ángeles

Beksinski le maquilló como Nefertiti
terciopelo que hipnotiza con su mirada
sube por mi espalda
clava sus colmillos en el hipotálamo
-fría garúa que eriza los vellos del esqueleto-

                   ¡AJ!
         ¡AJ!
¡AJ!

(y en medio de aquella escena
me di cuenta de que
en la caricia piadosa
de esa mirada pecadora
cabía la belleza de la noche
entendí
que dentro de la oscuridad de unos párpados maquillados
no había iris sino nebulosa
 
y colapsa mi universo, fabrica soles que dan calor a dos palmas que asustadas tiemblan, como si sostuvieran helio compuesto por átomos de tristeza, y transformaran mis desechos de vino fousforecente en el brillo atómico redentor de la fe absurda

Llora acera
Llora por tus penas
Has visto la liberación de la humanidad
Haz de ver la re-creación
Abrázame
Recíbeme entre tus grietas
que las brisas lleven los miedos

Así poblé el mundo nouménico con mi sola presencia
Soy el todo y la nada

Los cúasares yacen en mi palma
Los enigmas ya no son diamantes oscuros
el Sinsentido es solo un talismán que llevo en el pecho y que arrojaré por un caño.

He de imponer mis manos sobre la luz y la oscuridad.
He de imponer las palabras a los solsticios para que versen sobre cómo se desbarata la naturaleza humana
como hojas
                                                                                              caen
                         hojas
                                                                        que
                                               caen

He de imperializar y rebelar estas flores de poró, para convertirlas en colibríes tulipanes que volarán sobre el corazón apunto de ocultarse, en el horizonte volátil del ser. Vi que caían,
                                                         caían, 

como los hombres que llueven hacia el abismo fascinante.
Mientras Liszt se desquicia en los pentagramas retorcidos de imágenes destructoras
Teclas demencia
Violines desahuciados y guitarras eléctricas distorsionadas que se contorsionan en edenes dantescos

La obra está hecha
La suerte está echada
Yo, hombre mortal, rujo
que desafié el non plus ultra de lo que podíamos cruzar
Contemplen mi pasión)

¡AJ!

-Noc
                       te
m
Noc
                                                      tem
-Disculpe, ¿está bien?

-No. Váyase.

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Danny Solano Gómez: Cartago (1987). Periodista. Integrante, desde 2014, del Taller: “Del poema a la arquitectura del poemario”, impartido por Melvyn Aguilar y Cristian Marcelo.




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